Hay voces que no solo cantan, sino que convocan. Voces que llevan dentro la memoria de un pueblo y la fuerza de quienes, desde la calle, la fiesta o la intimidad de una guitarra, construyen futuro. La de Pickúa Martínez es una de esas voces: hecha de raíz, poesía y poder femenino.
Con casi dos décadas de trayectoria, Pickúa se ha transformado en una figura imprescindible dentro de la música popular chilena, abriendo un espacio propio donde tradición y modernidad se encuentran en escena.

Su historia artística comenzó en 2006, entre comparsas y tambores, junto a la Escuela Carnavalera Chinchintirapié. Allí, en la fiesta callejera, nació su vínculo con la música como espacio comunitario, libre y contagioso. Esa energía del carnaval marcaría para siempre su manera de concebir la escena: cercana, festiva, política.
Formada como actriz en la Pontificia Universidad Católica de Chile, con estudios de piano y canto, Pickúa no separa lo musical de lo teatral. Sus presentaciones son un entramado de gestos, relatos, emociones y canciones que, más que un recital, se convierten en una experiencia integral.

Gran parte de su carrera ha estado ligada a la cueca, ese canto profundo y popular que atraviesa la historia chilena. En su disco “Hijas de Pepe”, Pickúa rinde homenaje a las cantoras y a la tradición que late en las cocinerías, las fondas y los bares.
Pero la suya no es una cueca congelada en el tiempo: es una cueca viva, que dialoga con el presente y que se tiñe de perspectiva femenina, de poesía y de memoria. A través de sus composiciones y su voz, la cueca se vuelve también resistencia y ternura.

pickua

La voz de Pickúa no se detiene en un solo género. Su repertorio viaja por el bolero, la zamba, el foxtrot, explorando con delicadeza y emoción distintos matices de la música latinoamericana.
En discos como “Hora de Soltar” y “Despojo”, la artista se sumerge en registros más íntimos y reflexivos, donde la herida y la sanación encuentran eco en la canción popular.

Su más reciente creación, “Too Pasando”, es una explosión de alegría popular. Entre cumbias y pachanga, Pickúa transforma el escenario en una fiesta colectiva donde la música bailable se mezcla con guitarras eléctricas y sonidos contemporáneos.
El show transita de lo profundo a lo festivo: desde la raíz cuequera hasta la catarsis del baile. Es en ese tránsito donde radica la esencia de Pickúa: un arte que se abre a todos los ritmos de la vida.

Con casi 20 años de camino, Pickúa ha llevado su canto a distintos escenarios de Chile y el extranjero, participando en festivales internacionales, giras y proyectos discográficos que amplifican su voz más allá de las fronteras.
Su propuesta conecta con un público diverso, que encuentra en ella tanto la autenticidad de la cultura popular chilena como una mirada contemporánea que dialoga con el continente entero.

Escuchar a Pickúa es recorrer un mapa: del barrio a la escena, de la tradición a la modernidad, de la intimidad a la celebración colectiva. Su canto es poesía, territorio y poder femenino, pero también es memoria viva y presente festivo.

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